Su aristocrática construcción del siglo XVIII posee una perfecta entonación, presenta aberturas cuyos dinteles son de piedra de 90 centímetros de espesor, el entrepiso original de madera dura, su techo es de característico estilo portugués, construído en madera dura traida de Paraguay, -quebracho o canela- , con forma piramidal adornado con tejas.