Museo Indigena

Ubicado en la plata alta de una casa de fines de siglo XIX del Casco Histórico, frente a la Isla de San Gabriel, funciona el Museo Indígena, fundado por Roberto Banchero, a partir de una coleción propia lograda durante años de búsquedas en las costas colonienses.
 
La colección fue donada a la Intendencia Municipal, inagurándose el museo en diciembre de 1988. El acervo testimonia la forma de vida de los hombres que residieron estos territorios muchos siglos, desde más de 10.000 años, antes de recibir a los conquistadores europeos.
 
La mayor parte de las piezas son lítico, como boleadoras, percutores o martillos, morteros arrojadizas o lenticulares, cuchillos, ralderías y raspadores, manos o frotadores, piedras con hoyuelos, puntas de proyectil, piezas esféricas, hacha, maza, chopper, itaizá. También se pueden observar cerámicas lisas y con decoraciones.
 
De todos ellos se destacan las boleadores, artefactos utilizados por los indígenas para cazar animales. Es el arma idónea para los territorios de las grandes llanuras, siendo utilizadas por etnias como los Tehuelches, Onas, Puelches, Pampas y Charrúas. Se construían de rocas duras, resistentes y pesadas, generalmente eran de granito, pórfido y gneis, encontrándose algunas de mineral de hierro. Las hacían de diferentes formas (ovoides, redondas) y tamaños. Las boleadoras grandes, compuestas de tres piedras, dos piedras iguales y una más chica que servía como "manija", sujetas entre sí al extremo de un fuerte tiento de cuero con tres ramales de unos 80 cm. en cada uno, se utilizaban para cazar animales grandes como vacas. A finales del Siglo XVIII y principios del Siglo XIX las boleadoras son incorporadas por el Gaucho como instrumento de caza.